domingo, 16 de agosto de 2009

Una limosna, no es pa mi, es pa mi leoncito tanzano

Hola y buenas tardes desde mis primeros minutos en Tanzania con aire acondicionado. Efectiviwonder que se diria en un ingles neocolonial (vease ai pu yu zru para los que ya saben de mi dominio britanico puro)

Tengo fotografias a lot, aunque me da que el ordenador dara problemillas, pues un mensaje en ingles (que logicamente, tras 15 dias dandole patadas por todas partes al idioma he conseguido ya si no dominarlo si al menos soliviantarlo y pacificarlo en mi lengua pastosa) me indica no se que de reiniciar y como he pagado (bueno, aun no) y todavia me quedan 20 minutos voy a dedicarlos a conseguir que babeeis un poquico, quico quico, toos junticos.

Ayer llegamos despues de otra paliza a lo que sera nuestro destino mas occidental. La ciudad se hace llamar Kigoma (por los nativos Ungu murungu un tuvu sucucu u mucucufin). Para empezar y daros unos datos estadisticos podemos decir que la mayoria de la poblacion es de color oscuro tirando a muy oscuro en el tercio norte.

Bueno, ahora en serio. Estamos junto al lago Tanganika y cerca de la frontera con el antiguo Zaire belga. Llegamos ayer despues de otra paliza de autocar (creo que es un insulto para la dignidad de un vehiculo de estas caracteristicas llamarlo asi segun he sufrido estos carros de transportar borregos). Salimos sobre las 6 de la manyana y cogimos un taxi (vease apartados vehiculos, idem que autocar). Parece que este pais esta hecho para padecer estrecheces en sus maquinas borregueras desplazadoras ( de ahora en adelante m.b.d.). Durante buena parte del trayecto fuimos ocho personas en un coche acondicionado en todo el mundo menos en Tanzania para cinco. Comentarios....sobran.

Tras una hora de sufrimiento, debido a las lamentables carreteras de este pais (dije carreteras?, perdon, camino de cabras) llegamos a Nyakanise, una poblacion donde debia recogernos un mbd. Lucha ardua con joven vendedor de ticket. Como no tiene competencia apenas logro rebajar el precio 2000 chelines (de 20 a 18). Llega como media hora tarde, y logicamente lleno hasta la bandera. Viajamos de pie casi dos horas. Un joven tanzano le pide a una mujer con su bebe que le ceda el asiento que esta ocupa. La senyora se levanta y mi amiga Ruth corre presta a ocuparlo. El senyor le "aconseja" que se lo ceda, y sin ninguna amabilidad consigue su cometido. La senyora (debia ser su mujer) viaja de pie un par de horas, el senyor duerme la siesta, come y sigue ensanchando su barriga. Nosotros, alucinados.

Llegamos a nuestro destino tras 10 horas de penoso tirando a penosisimo trayecto. Es ya de noche (las 7,30h). Cogemos taxi, tras careo cacareo regateo, nos vamos al motel (previa foto de nuestro lamentable estado), ducha, cena, encuentro con espanyoles, vuelta al ruedo, dos orejas, aplausos del respetable tanzano, al catre.

Hoy hemos ido a un pueblo cercano donde se cuenta que Stanley encontro a Livigstone y le dijo la famosa frase..."Doctor Livigstone, supongo", despues de estar casi dos anyos buscandolo. No hemos entrado al recinto, no parecia nada interesante y habia que pagar.

Hemos dado una vuelta por el lago-playa, muy bonito. La gente estaba lavando la ropa, o olgazaneando, ya que hoy es domingo. Manyana cogemos el tren (puede ser otra odisea, ya veremos). Mi amiga dice que despues ira a Dar es Salaam en avion, yo creo que seguire en tren y nos veremos en Zanzibar, el final de nuestro viaje. Ya os volvere a escribir y espero poder publicar algunas fotos. Saludos a todooooooooooooooooooooos

No hay comentarios:

Publicar un comentario